Un presidente de nuestro país vecino dijo que el consumo de alimentos transgénicos hacen homosexuales a las personas.
Algunos presidentes regionales del Perú mencionan que no consumirlos es un verdadero compromiso con el bienestar del medio ambiente, por ello Huánuco, Lambayeque y Amazonas han declarado que sus plantaciones están libres de transgénicos.
Científicos mencionan que los alimentos genéticamente modificados brindan un mayor rendimiento por hectárea, sin insecticidas, ni herbicidas y con un menor requisito de agua, asimismo, los alimentos tienen un mayor contenido nutricional y menor precio, por lo que aseguran que son beneficiosos no sólo para el medio ambiente, sino para el hombre y su economía. Lo que ayudará a disminuir la pobreza y el hambre.
Los representantes de la gastronomía nacional han alertado sobre los perjuicios que se ocasionaría sobre las distintas variedades y sabores de los productos naturales si se usan transgénicos.
Sorpresivamente el 15 de abril de 2011, el Ministerio de Agricultura, a través del Decreto Supremo 003-2011, promulgó el reglamento que abre las puertas a la entrada de las semillas transgénicas e indica que el órgano sectorial competente, responsable de la seguridad y el manejo de la biotecnología, es el Instituto Nacional de Innovación Agraria –INIA. El INIA en el ejercicio de sus funciones, ha elaborado el Reglamento Interno Sectorial para el desarrollo de actividades con Organismos Vivos Modificados agropecuarios o forestales y/o sus productos derivados, de modo tal que dichas actividades se desarrollen sin afectar la salud humana y la diversidad biológica. ¿Será cierto? ¿O tal vez representan supuestos intereses privados en favor del ingreso de las semillas transgénicas a nuestro territorio? ¿A caso será realmente un ganar-ganar tanto para el consumidor como para el empresario? ¿Nuestra economía agrícola mejorará con este decreto? ¿A caso nuestras exportaciones están disminuyendo?
El 5 de mayo de 2011, un grupo parlamentario del congreso de la república presenta el proyecto de ley con la intención de dejar sin efecto el decreto 003-20, en el que se indica que los recursos genéticos nativos son cada vez más importantes en la economía agrícola nacional, cuyos productos orgánicos han alcanzado $300 millones del total de exportaciones ($2400 millones) y tiene un crecimiento anual entre 15% y 20%. Es decir, el Perú tiene una gran ventaja competitiva para renacer como líder en el sector agrícola. Entonces, ¿por qué nuestro Ministerio de Agricultura quiere poner en peligro el patrimonio heredado de culturas originarias convirtiendo a nuestra tierra en un banco genético?
En fin, en lo que a mí concierne, yo consumo alimentos orgánicos; es más caro pero es de calidad inigualable. Nuestra tierra no necesita de organismos vivos modificados que dañen la biodiversidad peruana.
¿A caso no tenemos suficientes químicos en nuestro organismo, como los medicamentos que tomamos cuando nos resfriamos? ¿También queremos “medicar” con productos transgénicos a nuestra tierra?. ¿Y tú qué opinas?
Nutrición inteligente consume alimentos ORGÁNICOS